En el contexto actual de sobreabundancia informativa, la labor de curación digital no se limita a "guardar enlaces", sino que implica un acto pedagógico y de garantía de calidad. Para el REDA del ICE, establecer criterios mínimos asegura que los recursos alojados no solo sean funcionales, sino pedagógicamente pertinentes, técnicamente accesibles y legalmente seguros.
La implementación de estos filtros garantiza que los docentes y estudiantes encuentren materiales confiables, reutilizables y verdaderamente útiles para los procesos de enseñanza-aprendizaje, evitando la dispersión y la frustración tecnológica.